Primero de mayo ¡la lucha sigue!
Primero de mayo ¡la lucha sigue!
Por: William Sánchez, vicepresidente, SINTRATELEFONOS
A pesar de años de lucha de trabajadores y trabajadoras incansables, cuyo fruto vemos plasmado en conquistas como: la reducción de la jornada laboral, (que en épocas de la revolución industrial alcanzaba la escandalosa cifra de 16 horas), derecho a descanso remunerado, y seguridad social, hoy en pleno siglo 21, la defensa del trabajo digno sigue siendo una aspiración, pues está lejos de ser una realidad para millones de trabajadores en el mundo, que son víctimas de los estragos de las políticas neoliberales que promueven el trabajo informal, la baja remuneración así como la inestabilidad laboral.
Colombia en general, y de manera específica, Bogotá, no es ajena a la complicidad de los gobernantes de turno para favorecer el lucro de los dueños del capital nacional y trasnacional a costillas de la dignidad en las relaciones laborales, a través de las cuales se imponen modalidades de trabajo que deterioran de manera grave la calidad de vida de los trabajadores. El trabajo por horas, por días, renovable cada 3 meses, o por OPS, son solo algunos ejemplos. Así las cosas, la responsabilidad de los empresarios frente al trabajo digno se reduce al máximo, y deja la estabilidad laboral, la justa remuneración, y la seguridad social, al vaivén de los caprichos del mercado.
Ante este panorama, me asaltan varias preguntas: ¿cuántos años tienen que pasar; cuántas generaciones tendrán que seguir hablando del trabajo digno con la nostalgia que decreta que todo tiempo pasado fue mejor? ¿Será que no podemos ser el punto de partida para retomar las banderas de la lucha que en el pasado otros asumieron para reivindicar el trabajo, desde el más humilde, hasta el más cualificado, como actividad que merece ser tratada con toda la dignidad, por ser la que sostiene el aparato productivo?
Es por eso, que el 1º. De mayo se constituye en un antídoto contra la amnesia histórica, pues nos recuerda que los derechos laborales que hoy algunos poseemos, como si se tratara de un privilegio, han sido el resultado de la movilización de miles de trabajadores que a través de los siglos han luchado para que el derecho al trabajo deje de ser simplemente un eslogan.
Es pues el momento de hacer de esta fecha, un día para la memoria, y un día para escribir la historia de la lucha por la reivindicación del trabajo digno. Compañeros, ¡nos vemos en las calles, el 1 de mayo no es un día festivo es un día de lucha!
!LA LUCHA SIGUE¡
