EAAB: “Retoma” y futuro inciertos
Tribuna Sindical. Septiembre de 2014
Con la llama “retoma” de sus actividades comerciales, la EAAB vinculó directamente alrededor de 1200 trabajadores para desarrollar actividades propias y permanentes de su objeto social, como lo son, entre otras, las de atención al cliente, medición, facturación y cobro de cartera.
Pero, dicha vinculación de personal se hizo mediante contrato a término definido de hasta 12 meses, eludiendo la convención colectiva de trabajo vigente, que obligaba y aún obliga a la EAAB a celebrar con esos trabajadores contratos a término indefinido y garantizarles todos sus derechos convencionales. Para ello el Distrito, negando toda realidad, afirmó en diciembre de 2012, con el respaldo de un directivo sindical, que esas actividades eran ocasionales, accidentales o transitorias.
Así, el alcalde, que se autoproclama defensor de lo público, mantiene la incertidumbre sobre los alcances de su “retoma”, enviando el claro mensaje de que en cualquier momento la empresa podría volver a ceder esas labores a operadores privados; por cuya cuenta, bueno es recordarlo, los usuarios fueron mal atendidos y la EAAB ha recibido no pocas condenas judiciales por obligaciones laborales incumplidas, como sucedió en el caso del operador Aguas Kapital, empresa de los primos Nule.
El 31 de diciembre de 2014 vencen nuevamente los contratos laborales de esos 1200 trabajadores, que deberían tener una vinculación definitiva con la EAAB, no sólo por claras obligaciones convencionales, sino por elementales razones de conveniencia. Se trata de un personal muy bien calificado, que es garantía del buen servicio público, y porque el informe de auditoría de la empresa da cuenta de importantes ahorros, de alrededor del 15% del valor que se le pagaba a los privados, por reasumir directamente la operación comercial.
La dirigencia sindical debe exigir inmediatamente el cumplimiento integral de la convención colectiva de trabajo y defender las actividades comerciales como propias e imprescindibles para el futuro de la empresa, al tiempo que debe oponerse a las nuevas e improvisadas decisiones del alcalde de dividir la EAAB mediante un “holding” de negocios, que la debilitaría y pondría en una situación de innecesario riesgo económico.
